jueves, 27 de mayo de 2010

Querétaro, un Estado competitivo

Competitivo El Estado,
Ya está en el tercer lugar,
Querétaro se ha esforzado,
Y ahora vuelve a mejorar,
Mientras México atrasado,
Sólo se le va en bajar.

Existen diversas instituciones y distintas metodologías para medir la competitividad de una nación respecto a otras, o la de una entidad federativa en relación a las demás.
El Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO) fundado en 2003, es un centro de investigación aplicada independiente, que estudia fenómenos económicos y sociales que afectan la competitividad. A partir de 10 subíndices (Sistema de derecho confiable y objetivo; Manejo sustentable del medio ambiente; Sectores económicos en vigorosa competencia; Sociedad incluyente, preparada y sana; Economía estable y dinámica; Sistema político estable y funcional; Mercados de factores eficientes; Sectores precursores de clase mundial; Gobiernos eficientes y eficaces; Aprovechamiento de las relaciones internacionales) y 120 variables define un índice de competitividad. En 2008 de todo el país, Querétaro ocupó la séptima posición.

Por otra parte, el Instituto Tecnológico de Monterrey ha desarrollado una metodología utilizando 196 variables relacionadas con los rubros de desempeño económico, desempeño gubernamental, eficiencia en los negocios e infraestructura. Obtienen un índice de competitividad definido como el ambiente creado por una economía de mercado, para desarrollar actividades económicas exitosas que permitan generar valor agregado, que a su vez genere riqueza y bienestar. En su informe “Competitividad de los Estados Mexicanos en 2010”, Querétaro se ubica en tercer lugar, después de Nuevo León (segundo) y el Distrito Federal (primero).

Estas son buenas noticias para los que vivimos aquí, pero las mismas en adición a la percepción general de buena seguridad, propiciará en los meses futuros una mayor migración de familias y trabajadores a este Estado, lo que presionará la demanda de vivienda, escuelas, urbanización y en general de todos los servicios.

Por otra parte y con relación a nuestro país en su conjunto, la situación es distinta, ya que de acuerdo a indicadores internacionales México ha venido disminuyendo año con año competitividad en relación al resto de los países. Tomemos como ejemplo el “Índice de Competitividad” desarrollado por el Institute for Managment Development IMD (importante escuela de negocios, ubicada en Lausana, Suiza), que se aplica desde 1989 para medir la competitividad de 55 países con base en 323 criterios, agrupados en 4 grupos: desempeño económico, eficiencia del gobierno, eficiencia del sector empresarial y desarrollo de la infraestructura. En 2008 Estados Unidos ocupó el primer lugar, seguido de Singapur y Hong Kong, mientras que a nivel latinoamericano, Chile ocupó el puesto 26 y México el 50. En el componente de infraestructura, nuestro país está peor, pues ocupó el 54 (penúltimo lugar).

Estas son cifras duras que reflejan una realidad. El gobierno federal mantiene una política sin resultados positivos. El Congreso no cumple su función y prefiere dejar que las cosas se deterioren más, para propiciar un cambio en el 2012. La exención del pago de la tenencia en Querétaro tuvo resonancia nacional y el gobierno estatal tiene la gran oportunidad de aplicar políticas distintas a las federales para marcar otros caminos. El programa “Soluciones” para dar crédito preferente a pequeñas y medianas empresas productivas es un ejemplo que ojalá se multiplique en el transporte urbano, el desarrollo regional equilibrado, la infraestructura, etc, usando la planeación y las políticas públicas y no dejando que el mercado resuelva las distorsiones.

miércoles, 19 de mayo de 2010

¿QUÉ TAN VIEJAS SON LAS PIRÁMIDES?

El dinero rapidito,
Es el sueño de la gente,
Pirámide o huerfanito,
Pa’ ser rico de repente,
Mejor poner un Banquito,
Robas en forma decente.

El ganar dinero rápidamente es una ilusión generalizada. Ganar poco, no tener capacidad de ahorro, vivir agobiado por las limitaciones, deudas impagables, son causas de la ilusión.

Por eso tienen éxito las loterías, los progoles, los melates. La probabilidad de ganar es bajísima, pero la gente que participa sueña que algún día acertará y cambiará su vida y como si fuera un impuesto adición, dedica parte de sus recursos a este sueño.
Un mecanismo utilizado cíclicamente por estafadores es la “pirámide”. Garantizan a la gente muy altas tasas de interés por sus ahorros. Los ahorradores, que generalmente son de clase media baja, cobran efectivamente intereses muy superiores a los institucionales durante un período importante y se convierten en los entusiastas promotores de esos mecanismos e invitan a familiares y amigos a hacer lo mismo que ellos. La pirámide crece y crece, pues los resultados están a la vista. De pronto, cuando la pirámide ya alcanzó un número muy significativo de integrantes, se derrumba y los estafadores desaparecen con las bolsas llenas de dinero.

Parece que la primer “pirámide” fue inventada en 1919 por el italiano Carlo Ponzi. Los inmigrantes italianos mandaban cupones por carta a sus familias, para cambiarlos por dinero. A él se le ocurrió crear una empresa y ofrecer por esos cupones ganancias del 50% en 45 días y del 100% pasados 3 meses. Cobraban religiosamente los intereses ofrecidos. Las viudas hipotecaban sus casas y la gente invertía sus ahorros con Ponzi. Un analista financiero investigó que las obligaciones contraídas por el italiano eran equivalentes a 160 millones de cupones y sólo había 27,000. El defraudador fue a la cárcel pero la gente no recuperó sus recursos.

En México tuvimos el boom de la Bolsa de Valores en 1987. Funcionaba como banca paralela y la gente le mostró más confianza que a la banca del Estado. Su auge era tan impresionante que sin asesoría ni prevención del riesgo que corrían, miles de pequeños ahorradores, vendieron o hipotecaron, casas, coches y metieron el dinero en acciones ganadoras de Bolsa. Diario veían las noticias en la TV para constatar que sus acciones seguían subiendo, hasta que, como debía esperarse, la Bolsa cayó de manera inesperada. Algunos vivales ganaron millonadas, mientras que miles y miles de personas perdieron todo su patrimonio.

La crisis mundial de 2008 y 2009 derivada de las hipotecas subprime tuvo el mismo principio. Préstamos hipotecarios otorgados sin garantías a clientes riesgosos, crecimiento explosivo del valor de las viviendas, préstamos adicionales hasta por el nuevo valor de la casa, emisión de documentos avalados por las hipotecas, distribución de esos documentos en el sistema financiero internacional, con el visto bueno de autoridades y calificadoras de riesgos. Se rompió la burbuja, muchos dejaron de pagar, se derrumbó el precio de las casas, los documentos quedaron sin garantía real, colapso financiero con unos cuantos banqueros y funcionarios ganadores y millones de perdedores en todo el mundo.

En diciembre pasado supimos de la increíble estafa piramidal que construyó Bernard Madoff , ex presidente de Nasdaq (National Association of Securities Dealers Automated Quotation), que arrastró a gigantes de la banca mundial. Las pérdidas propias y de sus clientes fueron 10 mil millones de euros, por operaciones financieras con nombres rebuscados (estafas).

La intermediación financiera es utilizada como casino, en lugar de apoyar a empresas productivas. El efecto tequila, el efecto tango, ahora Grecia. Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional apoyan para que no salgan afectados los banqueros internacionales, los que se hinchan de dinero en complicidad con las autoridades, nada aportan a la economía, no hay responsables y la gente pobre de los pueblos tiene que pagar por los platos rotos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

¿NOS VAN A DAR OTRA CALENTADITA?

El clima deteriorado,
Por acciones del humano,
El planeta calentado,
Ya casi nada está sano,
Reuniones sin resultado,
Levantemos voz y mano.

Del 7 al 18 de diciembre pasado se llevó a cabo en la Ciudad de Copenhague, Dinamarca la 15a Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP15), de la que surgió un documento denominado acuerdo de Copenhague, en el que se señala que deberán reducirse drásticamente las emisiones globales de dióxido de carbono –principal causante del calentamiento global– para que el aumento de la temperatura global se mantenga por debajo de los 2°C, lo que resulta muy loable; sin embargo, no se incluyen ni se mencionan compromisos concretos de los países para lograr ese objetivo, quedando su cumplimiento a la voluntad y capricho de las partes, sin obligatoriedad jurídica. El documento ha sido severamente criticado por gobiernos y movimientos sociales, acusando a los EEUU (nunca firmó el acuerdo de Kioto) de liderar un grupo, excluyendo a muchas otras opiniones, violando las bases del multilateralismo como la legitimidad, la transparencia, la inclusión, el proceso democrático de participación y de igualdad jurídica entre los estados.

Ante esta falta de voluntad política y de compromisos concretos, del 20 al 23 de abril pasado, en Cochabampa, Bolivia, se llevó a cabo la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, con el propósito de analizar las causas del cambio climático y proponer medidas de fondo que posibiliten el bienestar de toda la humanidad en armonía con la naturaleza. Esta conferencia, convocada por Bolivia, fue respaldada por los gobiernos que integran la Alternativa Bolivariana de las Américas, en la cual se llegó a la conclusión de que una de las causas del cambio climático es el sistema de vida que prevalece en el mundo: explotación irracional de la naturaleza; mercantilización y privatización de las tierras, recursos naturales y diversas formas de vida; sistema de producción y consumo exagerados; una lógica de competencia y crecimiento ilimitados; acumulación de riqueza en unos cuantos y negación y violación de los derechos más elementales, por lo que acordaron urgente y necesario fortalecer la vivencia y propuesta de los pueblos indígenas bajo el concepto del vivir bien, bajo principios y mecanismos que garanticen respeto, armonía y equilibrio de los pueblos con la naturaleza y que tenga como fin la vida y no el negocio; derecho al agua, al aire limpio y a la salud integral; derecho a estar libre de contaminación, polución, desechos tóxicos y radioactivos; derecho a que la naturaleza no sea alterada, ni modificada genéticamente; a la restauración plena y pronta de los daños que la humanidad ha infligido a la madre tierra.

México ocupa el lugar 12 a nivel mundial en generación de emisiones contaminantes, a la vez que forma parte de los primeros diez sitios con mayor biodiversidad en el planeta.
La próxima reunión de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP 16) se llevará a cabo en Cancún, México a fines de éste año. ¿Trascenderá lo planteado en Cochabampa para reencauzar por la vía multilateral y con la participación efectiva de todos los Estados el reconocimiento de que no se trata de un juego y que lo que está de por medio es la sobre vivencia de la humanidad y de que se deben tomar compromisos serios para re establecer el equilibrio entre la producción, el consumo y la naturaleza?, o ¿veremos que los países industrializados, seguirán mangoneando y tomando medidas bajo una lógica mercantilista, individualista y hasta entreguista a corporaciones internacionales? Hagan sus apuestas.

Los grupos privilegiados y las grandes empresas, con la complicidad de las autoridades, ganan mucho dinero contaminando y hasta ahora tienen la posibilidad de beber y respirar agua y aire limpios, aunque gasten mucho dinero en ello y no tienen conciencia del problema, mientras que a la mayoría de la población le llega, si bien le va, agua contaminada y es a la que sufre los estragos de las inundaciones, de la polución y de los alimentos contaminados.

miércoles, 5 de mayo de 2010

EL ORDEN DE LOS FACTORES ALTERA EL PRODUCTO

Hay un fuerte desplegado,
Critica a los negativos,
Yo estoy también preocupado,
Por los disque positivos,
Falta un grupo preparado,
Crítico y propositivo.

Terminó el período de sesiones en el Congreso Federal y los resultados parecen ser muy pobres. Las leyes que aprueba una cámara (diputados o senadores) es congelada o pospuesta por la otra; otras leyes no son aprobadas ni por una ni por la otra; pero lo que es más grave es que los asuntos de mayor interés para la mayoría de la población ni siquiera se discuten por los que se supone nos representan.

La semana pasada se publicó un desplegado en los periódicos, firmado por 63 personas disímbolas, titulado “No a la generación del no”, con la siguiente declaración: “Trece años llevan detenidas las reformas de fondo que el país necesita. Hay negación y parálisis. Las fuerzas políticas tienen detenido a México”.

Agregan: “Quien se opone a todo está a favor de nada. Si estuviéramos en el paraíso, el cambio sería riesgoso, pero ¿estamos en el paraíso? ¿No hay nada que cambiar? ¿No hay nada en las reformas políticas propuestas por el Ejecutivo que atraiga a sus opositores? ¿Trece años de parálisis no bastan?

Es claro que el estancamiento se ha originado por la tensión entre polos opuestos, uno el que ahora llaman la Generación del no y que no aprueba nada y otra menos mencionada que sería la Generación del sí (¡sí, señor Presidente. claro que sí!), que es la que da por sentado que cualquier cosa, la que sea, significa avances.

En el Congreso existen muchas iniciativas sobre reforma del Estado, procesos electorales, partidos políticos, reformas económicas, que no han surgido del Ejecutivo y que tampoco han sido suficientemente discutidas y mucho menos aprobadas. La gente está desesperada, desesperanzada, angustiada, por la precariedad de los empleos, por la carestía de la vida, por la inseguridad creciente, por la falta de respuestas de la autoridad y muchas veces lo que escucha de la clase política es que no avanzan las reformas de fondo que México necesita, pero ¿Cuáles son estas?

El intercambio público, si se quiere hacer productivo, requiere diagnósticos mucho más complejos que el simple señalamiento de desencuentros. Muchas de las iniciativas enviadas por el Ejecutivo han sido imprecisas e insuficientes, por lo que no se puede simplemente descalificar a los que disienten de las mismas.

En el desplegado se concluye: aprueben las reformas y demos inicio al debate de fondo”… “Avancemos juntos, para luego debatir juntos”. ¿El orden de los factores no altera el producto? Yo creo que cualquier proceso racional debe ser inverso a lo planteado, ya sea a nivel familiar, empresarial y sobre todo nacional, o sea, detectar los problemas, proponer soluciones, debatir sobre puntos de vista diferentes, llegar a consensos, ajustar propuestas de solución, aprobarlas e implementarlas.

No nos dejemos llevar por la reacción, la improvisación, la ignorancia, el corto plazo, la corrupción y la incertidumbre, basta de generaciones del no, pero también de generaciones del sí. Formemos, aprovechando a la gran cantidad de gente que sabe y que no es escuchada, la “Generación de las propuestas” con disposición y capacidad para debatir y llegar a acuerdos entre quienes piensan distinto o sostienen intereses encontrados, para llegar a las verdaderas reformas de fondo que requiere nuestro país para salir de tanta crisis y que seguramente serán diferentes a las que el Ejecutivo ha venido defendiendo e impulsando. ¿Usted qué opina?

jueves, 29 de abril de 2010

ESTAN INVITADOS. NO DEJEN DE IR.

Al ver nuestra ingeniería,
Me dan ganas de llorar,
Igual que la economía,
Hoy no puede despegar,
En la UAQ en este día,
De eso y más vamos a hablar.

Hoy 30 de abril, presentaré en el Auditorio de la Facultad de Ingeniería de la UAQ una semblanza de la ingeniería en el marco de los centenarios y bicentenarios.
Acepté la invitación, para aprovechar estas fechas, no para festejar sino para recordar la historia y replantear los pendientes, que son muchos. Nuestra ingeniería por ejemplo, está hoy en situación similar a la que tuvo durante la dictadura porfirista, en la que todas las obras importantes se otorgaban en concesión a empresas extranjeras, pero ahora con el agravante de que nuestra ingeniería ya había alcanzado alto nivel de desarrollo, competitividad e independencia tecnológica.

En la época de la Colonia, las obras prioritarias eran las que les facilitaran la sobre explotación y el saqueo del oro y la plata de nuestras minas. En el México independiente y con el apogeo de los ferrocarriles, Santana, Juárez y Lerdo de Tejada construyeron los primeros tramos, luego, Díaz quería seguir la tendencia de apoyar a empresas mexicanas, pero no aguantó la presión de grupos norteamericanos y les concesionó las líneas México-Cd Juárez y México-Nuevo Laredo y luego muchas más, la gran mayoría hacia fronteras y puertos para favorecer la exportación de materias primas y la importación de productos terminados, igual que en La Colonia.

Luego vino la Revolución y su espíritu nacionalista. En 1910 la Real y Pontificia Universidad de México (1553) se transformó en Universidad Nacional y absorbió a la Escuela de Ingenieros y logró su autonomía en 1933. Se crearon la Comisión Nacional de Caminos y la Comisión Nacional de Irrigación, la CFE, se expropiaron los ferrocarriles y la industria petrolera y los ingenieros mexicanos alcanzaron gran experiencia. Empresas norteamericanas hicieron las 3 primeras grandes presas, con participación relevante de ingenieros mexicanos, por lo que para las siguientes ya sólo se conservó a algunos asesores extranjeros hasta que se logró total autonomía.

Después de la segunda guerra mundial y bajo el modelo de economía mixta, el control de las obras públicas y su financiamiento lo mantuvo el gobierno, pero la ejecución correspondió a pequeñas, medianas y grandes empresas de capital privado y social, las que recibían anticipos y pagos por avances de obra. Se construyeron caminos con criterio de integración nacional, escuelas, hospitales, vialidades urbanas, autopistas, aeropuertos y puertos, se electrificó la mayor parte del país, se construyeron refinerías y plantas petroquímicas para darle valor agregado al crudo y disponer de gasolina, fertilizantes y otros productos necesarios. Nuestra industria de la construcción alcanzó reconocimiento e incluso participaba y ganaba concursos internacionales de obra.

A mediados de los 80’s y con la entrada a la globalización, dentro de muchas medidas que han sido nefastas, se modificó el criterio de asignación de grandes contratos de obra, sustituyendo calidad y precio por disponibilidad de recursos. Quien ganara no recibiría ni anticipo ni pago de avances de obra, sino el pago hasta que ya estuviera operando. Más del 80% de los contratos están en manos de empresas extranjeras.

Ahora el país exporta petróleo crudo (bien no renovable) e importa gasolinas, productos petroquímicos y alimentos, generando riqueza y empleo en otros países y no aquí. Las grandes obras son para los extranjeros y mientras nuestras empresas cierran y nuestros ingenieros están sin empleo. Los egresados de universidades, sobre todo de las públicas, debemos luchar por una ingeniería nacionalista, eficiente y competitiva, que sea pilar de un desarrollo sostenido, sustentable y con justicia social.

Mil conferencias: Una Historia que Contar

ISSSTE
Ing. Guillermo Castellanos G. Abril de 2010

Pues bien, este es un relato de un hecho que pudo suceder o no, lo importante es que menciona datos reales y puede resultar ilustrativo de la situación actual de nuestro país.

Todo comenzó el 4 de enero pasado. Asistí a una reunión abierta en la que el Comité de Festejos del Centenario de la Revolución y del Bicentenario de la Independencia, daría a conocer su programa, que incluía bailables, conciertos, conferencias, exhibición de películas, obras de teatro y muchas cosas más.

Estaba lleno, recordemos que el mexicano es fiestero por naturaleza, no importa el motivo, lo importante es la pachanga. No hay chamba, subieron los combustibles, aumenta la violencia, corrupciones, al cabo que aquí no pasa nada, no hay culpables, mientras tengamos telenovelas y vayamos al mundial del futbol. ¡Viva México!

Después de la presentación vinieron las felicitaciones y antes de que se diera por terminado el evento, pedí la palabra y dije: “no estoy en contra de las actividades anunciadas, yo también soy pachanguero; sin embargo pienso que no tenemos mucho qué festejar. Mucha gente murió para darnos independencia, para eliminar pobreza, desigualdades, privilegios, en suma para que viviéramos mejor, y yo veo al país con pobreza creciente, una industria desmantelada, una educación de escasa calidad, con nuestra fuente de hidrocarburos en declive, con una creciente dependencia en alimentos, gasolinas y tecnología y con muchos conciudadanos que han tenido que emigrar hacia Estados Unidos buscando oportunidades de trabajo.

El Presidente del Comité me interrumpió diciendo que ese no era el tema y que el tiempo había concluido; sin embargo, algunos asistentes pidieron que me dejaran continuar y el clamor se generalizó. Me volvieron a dar la palabra pidiéndome concreción.
Retomé la palabra. Pienso que debemos aprovechar estas fechas no para festejar sino para rememorar, o sea, para volver a traer a la memoria la situación prevaleciente de injusticia que dio lugar a estas luchas. Lo importante es analizar los logros y las tareas pendientes que son muchas, para no vanagloriarnos con lo alcanzado, sino preocuparnos y ocuparnos con lo pendiente.

El Presidente señaló que eran evidentes los avances y los beneficios de esas guerras. En nuestras ciudades se ve progreso, grandes obras, exportamos mucho petróleo, tenemos democracia.


Le dije que me preocupaba que nos dejábamos llevar por la reacción, la improvisación, la ignorancia, el corto plazo, la corrupción y la incertidumbre, se gasta en lo superfluo y se desatiende lo necesario. Tenemos rezagos, desesperanza, desencanto y violencia.
El Presidente volvió a interrumpir diciendo que tenía un punto de vista muy pesimista y que mejor se daba por concluida la reunión.

La gente volvió a protestar y a exigir que me permitieran seguir, así que al Presidente no le quedó otra alternativa.

Voy a tratar de concentrarme en lo que ha pasado con mi profesión: la ingeniería y la industria de la construcción. A pesar de haber alcanzado hace unos años gran desarrollo, prestigio y reconocimiento internacional, ahora esta devastada, han cerrado muchas empresas, muchos ingenieros están desempleados, mientras que las empresas extranjeras son las que construyen muchas de nuestras obras.

En la época de la Colonia, construir obras que beneficiaran al pueblo no era prioridad, lo importante era construir aquellas obras que facilitaran la sobre explotación y el saqueo del oro y la plata de nuestras minas para trasportarlos a los puertos y exportarlos hacia Europa. También construyeron bellas ciudades, cerca de esas minas, para que ahí vivieran los españoles y pudieran atender sus negocios. Como preludio de la independencia, se crearon la Real Academia de Minería y la Academia de Artes de San Carlos y España envió a personajes ilustrados. Los criollos se beneficiaron con lo más avanzado del pensamiento mundial y se convirtieron en promotores del movimiento independentista y empezó la formación de profesionistas nacionales.
El Presidente interrumpió preguntándome mi opinión sobre la mundialmente reconocida red de ferrocarriles construida por Díaz.

En el México independiente vino el apogeo de los ferrocarriles en Europa, así que desde Santana, Juárez y Lerdo de Tejada construyeron los primeros tramos. En la primera etapa de Díaz trató de seguir la tendencia de apoyar a empresas mexicanas, pero no aguantó la presión de grupos norteamericanos y les dio la concesión de dos importantes líneas que fueron México-Cd Juárez y México-Nuevo Laredo. En total construyó cerca de 20,000 Km de líneas, la gran mayoría hacia fronteras y puertos para favorecer la exportación de materias primas y la importación de productos terminados, igual que en La Colonia. Aunque trabajaron algunos ingenieros mexicanos en estas líneas, no se les dio la oportunidad de la responsabilidad y todas las obras se siguieron concesionando a empresas extranjeras.

Después de la Revolución vino un espíritu nacionalista que se reflejó en muchas cosas, incluyendo el arte y la pintura. En 1910 la Real y Pontificia Universidad de México creada en 1553 se transformó en Universidad Nacional en 1910 y absorbió a la Escuela de Ingenieros y después del movimiento estudiantil de 1929, logró su autonomía en 1933 y luego, en 1936, se fundó el Instituto Politécnico Nacional.

En ese período se creó la Comisión Nacional de Caminos y la Comisión Nacional de Irrigación, entidades donde los ingenieros mexicanos alcanzaron gran experiencia construyendo todo tipo de caminos, obras de riego para mejorar la producción en el campo y obras de suministro de agua a las ciudades. También se creó la CFE, se expropiaron los ferrocarriles y en 1938 vino la expropiación petrolera, todo lo cual representó un gran reto para nuestra ingeniería, mismo que superó con éxito, al avanzar en la electrificación del país, en la construcción de más líneas ferroviarias y en hacer producir a PEMEX como pilar del desarrollo industrial incipiente en el país. Todos los ingenieros mexicanos eran empleados de las dependencias y empresas del gobierno y al recorrer el país se volvieron en agentes de cambio pues lograron sensibilizarse de las grandes necesidades del país. A diferencia de lo que se hizo con los ferrocarriles, en ésta época las 3 primeras grandes presas, Presidente Calles en Aguascalientes, Don Martín en Coahuila y Abelardo Rodríguez en Baja California fueron hechas por empresas norteamericanas, con participación relevante de ingenieros mexicanos, por lo que para las siguientes ya sólo se conservó a algunos asesores extranjeros hasta que se logró total autonomía.

Después de la segunda guerra mundial, el país entró en un modelo de economía mixta, donde el gobierno mantuvo el control de las actividades prioritarias y propició que empresas de capital privado y social se encargaran de las restantes. En el caso de la obra pública se crearon empresas constructoras pequeñas, medianas y grandes, que se encargaron de la ejecución de las obras, manteniendo el gobierno el control de la planeación, supervisión y pago de las mismas de acuerdo a los avances de obra. Se construyeron escuelas, hospitales, vialidades urbanas, carreteras incluyendo autopistas, aeropuertos y puertos, se electrificó la mayor parte del país, se construyeron refinerías y plantas petroquímicas para darle valor agregado al crudo y disponer de las gasolinas, fertilizantes y otros productos que necesitábamos. Nuestra industria de la construcción alcanzó niveles de competitividad e incluso participaba y ganaba concursos internacionales de obra.

El Comité ya se había metido al tema y el Presidente me preguntó francamente interesado que qué es lo que había pasado después.

El país tenía crisis recurrentes por excesivo endeudamiento y por el proteccionismo mal aplicado al desarrollo agrícola e industrial y sin consultarnos nos metieron a la globalización a partir de mediados de los 80’s. El gobierno debía salirse de todas las actividades productivas, ya que todas deberían atenderse por empresas privadas, bajo el argumento de que nada se debía planear, ya que el “libre mercado” todo lo acomodaba. Teníamos que abrir fronteras, eliminar aranceles y propiciar la inversión extranjera.
Se cerraron muchas empresas públicas, muchas más se malbarataron y otras se concesionaron a empresas extranjeras como los ferrocarriles y la mayoría de los bancos. Algunos inversionistas mexicanos que se beneficiaron con la privatización como el caso de Telmex y Televisión azteca, han contado con situación de privilegio y sus dueños han entrado a las listas de los más ricos del mundo.

En materia de obra pública el cambio fue catastrófico para la ingeniería y las empresas. El gobierno, argumentando que no tenía dinero cambió los esquemas de licitación de las obras cambiando los criterios de precio y calidad por el de capacidad de financiamiento, o sea que el gobierno dejó de pagar estimaciones conforme a los avances de obra y señaló que la empresa que ganara debía cubrir todos los costos y se le pagaría hasta que ya estuviera en operación, con lo cual las únicas empresas que podían participar eran extranjeras con respaldo de capital de sus países de origen y poco a poco se han ido adueñando del mercado, sobre todo en el campo energético donde los proyectos son de costos muy elevados inaccesibles para las empresas mexicanas, que estaban descapitalizadas y sin apoyo del sistema financiero. En la actualidad más del 80% de los montos contratados por el gobierno son con empresas extranjeras, las que algunas veces otorgan subcontratos o destajos a empresas mexicanas, a precios muy por debajo de los contratados, o sea que recogen las migajas.

Como ven señores del Comité y distinguidos asistentes, el país sigue exportando materias primas como el petróleo crudo e importa gasolinas y productos petroquímicos, generando riqueza y empleo en donde se procesa, no aquí, tenemos una educación de escasa calidad, tenemos alto nivel de desigualdad y de desempleo, hay un pequeño grupo de privilegiados que acumula el capital y casi no paga impuestos, mientras que la mayoría sobrevive con sueldos de hambre o en la economía informal creciente, gastamos mucho para simular que tenemos democracia y la gente no cuenta para las decisiones.

El Presidente me preguntó ¿Usted propone una nueva Revolución?

Yo creo que debemos conmemorar nuestras gestas levantándonos en armas, luchando para rescatar nuestra independencia mancillada por los dogmas de la globalidad, pero lo debemos hacer con las armas del talento, de la inteligencia y de la razón, con las armas del conocimiento, de la ética, de la democracia. Con el arsenal que nos ha dotado la universidad pública. Luchemos por una ingeniería nacionalista, eficiente y competitiva y hagamos una gran cruzada ciudadana por la participación de los que saben, que son muchos, en la atención y solución de los grandes asuntos nacionales, con visión de largo plazo y no con el horizonte del 2012. Entregué al Presidente copia de mi documento con propuestas, agradecí y me despedí.
FIN

miércoles, 21 de abril de 2010

¿EL TRABAJO ENALTECE?

Poca chamba y mal pagada,
Cambios a lo laboral,
Para el obrero no hay nada,
Apoyo a lo patronal,
Mucha propuesta olvidada,
Se hace legal lo ilegal.

Desde hace más de 25 años en que nuestros gobernantes nos impusieron, sin consulta alguna, el modelo neoliberal vigente, con el ofrecimiento de que el país ingresaría al primer mundo, se crearían muchos empleos, nos volveríamos altamente competitivos y muchas otras linduras más, la realidad es diferente. Hay pobreza, desempleo, educación de escasa calidad, fuente de hidrocarburos sobre explotada y en declive, creciente dependencia en alimentos, gasolinas y tecnología y muchos campesinos que emigran hacia el norte. Nada hay que planear que “el mercado todo lo arregla” y nos hemos dejado llevar por la reacción, la improvisación, la ignorancia, el corto plazo, la corrupción y la incertidumbre, gastando en lo superfluo y desatendiendo lo necesario, provocando rezagos, desesperanza, desencanto y violencia.

El gobierno insiste en sus reformas estructurales, como queriendo profundizar las desigualdades existentes. La “libre competencia”, ha provocado que nuestro país, con una producción basada en maquila de exportación, que importa la mayor parte de los insumos, exporta casi pura mano de obra, cada día más competitiva por barata. Al gobierno le urge una Reforma Laboral a modo. Envió su propuesta al Congreso el pasado 18 de marzo, aparentemente sin tomar en cuenta las propuestas de especialistas, de la academia, de la sociedad civil y de la experiencia internacional.

Se propone que los salarios caídos en los juicios laborales se reduzcan a 6 meses, cuando la mayoría de estos se llevan mucho más tiempo. ¿A quién se le ocurrirá demandar?; la contratación y el pago de salarios podrá ser por horas, sin importar la estabilidad ni las prestaciones complementarias. Son acciones ya contempladas en otros países, pero donde existe seguro de desempleo, contratación colectiva por rama de actividad, protección universal a la salud y retiro, tribunales imparciales y eficientes, sanciones a violaciones empresariales. ¿Igualito que aquí?

Cada año egresan 250,000 universitarios y según la Asociación de Universidades (ANUIES), el mercado sólo absorbe el 40%, del cual sólo el 30% labora en asuntos relacionados con sus estudios. La iniciativa propone que las empresas contraten jóvenes para capacitarlos y dotarlos de experiencia y si después de cierto tiempo cumplen con las expectativas, la empresa debe brindarles un mejor puesto con un salario más alto en actividades relacionadas con su carrera, así como un empleo más estable y mejor remunerado. Suena bien, pero muchos patrones podrán explotar a jóvenes y los despedirán antes de su contratación formal.

En la actualidad, muchas empresas poderosas, actúan fuera de la ley en materia laboral y se atreven a decir que dentro de sus políticas no está la liquidación del personal despedido y las juntas de conciliación recomiendan a los trabajadores no irse a pleito y aceptar cualquier finiquito.

La gran riqueza de un país es su gente, principalmente sus jóvenes. El país debería invertir en ellos, en lugar de seguir aferrado a este modelo que los tiene en el desencanto. Los políticos hablan de la importancia de la familia, el deporte, la recreación, pero las condiciones de trabajo modernas, tienen a la mayoría sin poder atender nada de eso. La reforma presentada, cuya discusión se difirió para el próximo período, sólo tiene, aparentemente, la intención de legalizar lo que ya muchas empresas hacen fuera de la ley, desaprovechando la oportunidad de escuchar y tomar en cuenta a los expertos, para modernizar el marco laboral en beneficio de todos.