Pobrecita sociedad,
Odia discriminación,
Más la aplica sin piedad,
Sin tocarse el corazón,
Los Gays quieren libertad,
Pienso que tienen razón.
Nuestra sociedad en general, es altamente discriminatoria, a pesar de ser una de las más estrictas para criticar dichas prácticas en otros países. Aquí discriminamos a los indígenas, a los migrantes, a los discapacitados, a los que se visten o se peinan diferente, a los que le van a otro partido político o a otro equipo deportivo, a los no católicos, y en general a todos los que son o piensan diferente al grupo dominante.
La mujer por ejemplo, ha tenido que luchar para tratar de alcanzar condiciones de igualdad y aunque ha logrado avances importantes, falta mucho para su plena igualdad de derechos. No hay que olvidar que la mujer en época de Sor Juana no tenía derecho a estudiar, pues la consideraban inferior, luego pudo estudiar pero era mal visto que trabajara, pues debía atender la casa y a los hijos. No tenía derecho a votar ni ser votada. Cada asunto al discutirse provocaba división de la sociedad.
El artículo 1o. de nuestra constitución dice que en nuestra nación todo individuo gozará de las garantías que le otorga la misma las cuales no podrán restringirse ni suspenderse. En estos días y por la aprobación en el DF de la ley que permite los matrimonios entre personas del mismo género y la posible adopción de hijos por estos matrimonios se ha desatado un verdadero escándalo y están muy divididas las opiniones. Yo pienso que muchos de los argumentos utilizados por los opositores a la ley (iglesia y PAN principalmente) tienen poco sustento científico y ético.
Yo lo poco que sé y que he leído sobre la homosexualidad es que siempre ha existido y que no constituye una enfermedad sino una preferencia sexual diferente a la considerada “normal”, que no es contagiosa, que dentro del grupo de personas con estas preferencias hay gente de todo tipo de comportamiento social y ético, al igual que entre las “normales”. No conozco estudio alguno que demuestre que en este grupo haya más depravados, abusadores, pederastas, malvivientes, etc en comparación con “los normales” y sin embargo los quieren hacer aparecer casi como sinónimos. A pesar de que la mayoría de las familias “normales” actuales son disfuncionales, las quieren poner como ejemplo y no aceptan otro esquema de familia a la que creo que tienen derecho los homosexuales, pero tampoco proponen otra alternativa. ¿No podrán convivir los dos tipos de familias y más?
Los homosexuales son una minoría siempre marginada. Preferían ocultar su verdad, simulando una vida “normal”. Se casaban para cubrir las apariencias y resultaba frustrante para los dos. Poco a poco salen del closet y luchan por sus derechos.
Yo me pregunto: ¿en qué afecta a una familia “normal”, el que homosexuales formen su propia familia y que la ley los reconozca y los proteja? ¿Si en tu familia hubiera un hijo o hija homosexual, preferirías el closet o la simulación, en lugar de darle la opción de tratar de ser feliz en congruencia con su preferencia? ¿Alguien puede creer que al no legalizarlos van a dejar de existir? ¿Festejamos la libertad restringiéndola?
Como dijo el Benemérito de las Américas, tan odiado por los conservadores: “El respeto al derecho ajeno es la paz”
jueves, 21 de enero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
CALZADA: RETOS Y CONGRUENCIA
CALZADA lo había ofrecido,
Ya no pagamos tenencia,
Gobierno comprometido,
Que quiere actuar con congruencia,
Y ahora sólo le pido,
Más actos de trascendencia.
El pasado 5 de julio en que hubo elecciones varias, incluyendo la de Gobernador del Estado, la mayoría de la ciudadanía se sintió complacida del resultado, pues después de dos administraciones panistas encabezadas por personas con poca vocación de servicio público y consideradas distantes por la población, quería un cambio con gente fresca, cercana a la población y con capacidad y deseos de actuar de acuerdo a los intereses de las mayorías y pensó que Calzada cumplía con esas cualidades. Votaron por él y obtuvo un triunfo indiscutible, creándose expectativas de cambio importantes.
En su toma de posesión planteó con claridad sus principales líneas de acción y mostró serenidad, seguridad y firmeza, lo que sumado a su carisma, incrementó aún más las expectativas de la población. Por un lado tiene un bono democrático para impulsar medidas con apoyo popular y por otro, será juzgado con más severidad por la gente.
Su gobierno contará con mucho menos recursos que su antecesor. Resienten los efectos de la crisis que provocó una caída abrupta del producto interno bruto en el país y no tendrá la parte repartible a los estados de los excedentes petroleros derivados de sus altos precios internacionales. Esto, engrandece más la decisión de Calzada al honrar su compromiso de campaña de eliminar el pago de la tenencia, a diferencia de la actitud del Presidente que habiéndola ofrecido también la difirió. Esta acción ya está beneficiando a una gran cantidad de propietarios de vehículos con importante ahorro para los contribuyentes y con un sacrificio para las finanzas estatales. Esta actitud abona en la recuperación del prestigio de la política, tan mermada en estos tiempos y ha tenido fuerte resonancia nacional, ya que muchas personas de otros estados están presionando a sus autoridades para que se haga lo mismo en sus entidades. Este ejemplo, muestra que acciones aparentemente pequeñas de un gobierno local, pueden tener repercusiones nacionales.
Otro compromiso de Calzada es gobernar con y para la gente, por lo que sería de gran impacto que propusiera al ejecutivo estatal, modificaciones legales para dar instrumentos de participación a la ciudadanía como el referéndum, el plebiscito, la iniciativa popular, la rendición de cuentas. El Presidente envió recientemente una propuesta de reforma política al congreso, incompleta y con fallas, que incluye algunos de estos puntos, pero sería importante un planteamiento de avanzada del Estado.
Es urgente demostrar que se puede gobernar en forma diferente a la tradicional. Que se puede utilizar los recursos escasos en forma honesta, eficiente y dirigida a atender prioridades sociales, evitando gastos superfluos y suntuarios, que se puede gobernar con transparencia, rindiendo cuentas de acciones y gastos del gobierno, que se puede terminar con el principio perverso de que los que llegan deben proteger a los que salen, para mantener una supuesta estabilidad política, incrementando la impunidad que tanto daña a una sociedad. Calzada también se comprometió con esto.
Si hacemos una proyección a todo el sexenio, a partir de lo hecho por Calzada en 100 días, considerando que mantiene su congruencia, no habrá duda que hará historia, dejará huella y le mostrará al PRI nacional un camino de actuación que mucho está esperando la población, sobre todo ahora que tiene amplias posibilidades de volver a ser gobierno federal. Es mucho lo que hay que hacer. Desarrollo económico, empleos, servicios públicos, transporte, seguridad, cultura y todo con una amplia participación de la ciudadanía, misma que cada día le puede dar más apoyo y respaldo. Suerte.
Ya no pagamos tenencia,
Gobierno comprometido,
Que quiere actuar con congruencia,
Y ahora sólo le pido,
Más actos de trascendencia.
El pasado 5 de julio en que hubo elecciones varias, incluyendo la de Gobernador del Estado, la mayoría de la ciudadanía se sintió complacida del resultado, pues después de dos administraciones panistas encabezadas por personas con poca vocación de servicio público y consideradas distantes por la población, quería un cambio con gente fresca, cercana a la población y con capacidad y deseos de actuar de acuerdo a los intereses de las mayorías y pensó que Calzada cumplía con esas cualidades. Votaron por él y obtuvo un triunfo indiscutible, creándose expectativas de cambio importantes.
En su toma de posesión planteó con claridad sus principales líneas de acción y mostró serenidad, seguridad y firmeza, lo que sumado a su carisma, incrementó aún más las expectativas de la población. Por un lado tiene un bono democrático para impulsar medidas con apoyo popular y por otro, será juzgado con más severidad por la gente.
Su gobierno contará con mucho menos recursos que su antecesor. Resienten los efectos de la crisis que provocó una caída abrupta del producto interno bruto en el país y no tendrá la parte repartible a los estados de los excedentes petroleros derivados de sus altos precios internacionales. Esto, engrandece más la decisión de Calzada al honrar su compromiso de campaña de eliminar el pago de la tenencia, a diferencia de la actitud del Presidente que habiéndola ofrecido también la difirió. Esta acción ya está beneficiando a una gran cantidad de propietarios de vehículos con importante ahorro para los contribuyentes y con un sacrificio para las finanzas estatales. Esta actitud abona en la recuperación del prestigio de la política, tan mermada en estos tiempos y ha tenido fuerte resonancia nacional, ya que muchas personas de otros estados están presionando a sus autoridades para que se haga lo mismo en sus entidades. Este ejemplo, muestra que acciones aparentemente pequeñas de un gobierno local, pueden tener repercusiones nacionales.
Otro compromiso de Calzada es gobernar con y para la gente, por lo que sería de gran impacto que propusiera al ejecutivo estatal, modificaciones legales para dar instrumentos de participación a la ciudadanía como el referéndum, el plebiscito, la iniciativa popular, la rendición de cuentas. El Presidente envió recientemente una propuesta de reforma política al congreso, incompleta y con fallas, que incluye algunos de estos puntos, pero sería importante un planteamiento de avanzada del Estado.
Es urgente demostrar que se puede gobernar en forma diferente a la tradicional. Que se puede utilizar los recursos escasos en forma honesta, eficiente y dirigida a atender prioridades sociales, evitando gastos superfluos y suntuarios, que se puede gobernar con transparencia, rindiendo cuentas de acciones y gastos del gobierno, que se puede terminar con el principio perverso de que los que llegan deben proteger a los que salen, para mantener una supuesta estabilidad política, incrementando la impunidad que tanto daña a una sociedad. Calzada también se comprometió con esto.
Si hacemos una proyección a todo el sexenio, a partir de lo hecho por Calzada en 100 días, considerando que mantiene su congruencia, no habrá duda que hará historia, dejará huella y le mostrará al PRI nacional un camino de actuación que mucho está esperando la población, sobre todo ahora que tiene amplias posibilidades de volver a ser gobierno federal. Es mucho lo que hay que hacer. Desarrollo económico, empleos, servicios públicos, transporte, seguridad, cultura y todo con una amplia participación de la ciudadanía, misma que cada día le puede dar más apoyo y respaldo. Suerte.
miércoles, 6 de enero de 2010
LOS BUENOS PROPÓSITOS Y LA CRUDA
Ya pasó la Navidad,
El año nuevo y Los Reyes,
Y la cruda realidad,
Más impuestos, pobres leyes,
Pobreza y desigualdad,
Nos ven la cara de bueyes.
Estamos iniciando el año 2010. Ya cada familia festejó como pudo la Navidad, el año nuevo y Los Reyes, gastándose en la mayoría de los casos el dinero que no tienen y olvidándose por unos momentos de la crisis. Todos nos abrazamos y nos deseamos cosas buenas para el nuevo año y cada uno de nosotros hizo sus mejores propósitos para mejorar en su calidad de vida, en su figura, en su salud, en sus costumbres, etc.
Hoy empieza la cruda realidad. Los aumentos de precios de todo tipo de productos ya están vigentes. Los incrementos de impuestos también. Las tarjetas de crédito están al límite y el futuro no se ve promisorio, pues además, tenemos la mala costumbre de no actuar en el sentido de nuestros propósitos, es decir, hacer cosas para que sucedan y no dejarlos como responsabilidad de terceros ya sea el destino, la virgencita, etc.
Adicionalmente, en este año se cumple el bicentenario de la guerra de independencia iniciada en 1810 y el centenario de la Revolución, movimiento iniciado en 1910. La Independencia, la Reforma y la Revolución provocaron grandes transformaciones en nuestro país, en sus instituciones, en la sociedad y en la economía y es innegable que dieron logros positivos, pero no ha habido continuidad y los intereses contrarios a los objetivos fundamentales han provocado desviaciones y destrucción de parte de lo alcanzado. México sigue siendo muy desigual, con una economía estancada durante más de 25 años y hoy en retroceso, con una pobreza creciente, con una clase política desprestigiada, que actúa a favor de intereses de grupos privilegiados y alejada del pueblo, lo que le quita autoridad moral para solicitar apoyo y sacrificios, y con una corrupción y una delincuencia cada día más desbordada, lo que aunado al cúmulo de aspiraciones no cumplidas, hacen urgente para el país, el realizar cambios profundos en sus condiciones sociales y económicas y en sus instituciones.
¿Debemos festejar? ¿Debemos conmemorar? ¿Ambas? ¿Ninguna? Yo creo que tenemos muy poco que festejar; sin embargo, no debiéramos desaprovechar la oportunidad y que estas fechas pasen desapercibidas. Debemos conmemorar como sociedad y como país, es decir, recordar lo que pasó, analizar las condiciones prevalecientes que dieron origen a movimientos tan significativos, determinar los logros obtenidos, estudiar las desviaciones y plantear con claridad los pendientes, para que a partir de ellos se pueda hacer un gran acuerdo nacional para definir el rumbo futuro que queremos la mayoría de los ciudadanos y definir acciones concretas en el ámbito económico, social y político, congruentes con ese rumbo.
El Presidente hizo sus propósitos desde el final de su último informe, en que propuso una compleja agenda de 10 puntos (combate a la pobreza, cobertura universal de salud, educación de calidad y lucha frontal contra el crimen, reformas de finanzas públicas, de telecomunicaciones, del sector energético, del sector laboral, la reforma política y electoral y la simplificación de trámites), pero al igual que la mayoría de la gente, nada hace para que se cumplan pues ya pasaron cuatro meses y pareciera que los dejó para que los resuelva el destino o la virgencita. ¿Combate a la pobreza? ¿Con más impuestos y mayores precios? Y lo único que ha puesto a discusión es la reelección de legisladores, delegados y presidentes municipales, pensando que la gente está sumamente preocupada por ese tema. ¿Qué les parece?
Hagamos los ciudadanos nuestro propósito de interesarnos más por los problemas del país, pero actuemos en consecuencia, si no, nos merecemos lo que tenemos.
El año nuevo y Los Reyes,
Y la cruda realidad,
Más impuestos, pobres leyes,
Pobreza y desigualdad,
Nos ven la cara de bueyes.
Estamos iniciando el año 2010. Ya cada familia festejó como pudo la Navidad, el año nuevo y Los Reyes, gastándose en la mayoría de los casos el dinero que no tienen y olvidándose por unos momentos de la crisis. Todos nos abrazamos y nos deseamos cosas buenas para el nuevo año y cada uno de nosotros hizo sus mejores propósitos para mejorar en su calidad de vida, en su figura, en su salud, en sus costumbres, etc.
Hoy empieza la cruda realidad. Los aumentos de precios de todo tipo de productos ya están vigentes. Los incrementos de impuestos también. Las tarjetas de crédito están al límite y el futuro no se ve promisorio, pues además, tenemos la mala costumbre de no actuar en el sentido de nuestros propósitos, es decir, hacer cosas para que sucedan y no dejarlos como responsabilidad de terceros ya sea el destino, la virgencita, etc.
Adicionalmente, en este año se cumple el bicentenario de la guerra de independencia iniciada en 1810 y el centenario de la Revolución, movimiento iniciado en 1910. La Independencia, la Reforma y la Revolución provocaron grandes transformaciones en nuestro país, en sus instituciones, en la sociedad y en la economía y es innegable que dieron logros positivos, pero no ha habido continuidad y los intereses contrarios a los objetivos fundamentales han provocado desviaciones y destrucción de parte de lo alcanzado. México sigue siendo muy desigual, con una economía estancada durante más de 25 años y hoy en retroceso, con una pobreza creciente, con una clase política desprestigiada, que actúa a favor de intereses de grupos privilegiados y alejada del pueblo, lo que le quita autoridad moral para solicitar apoyo y sacrificios, y con una corrupción y una delincuencia cada día más desbordada, lo que aunado al cúmulo de aspiraciones no cumplidas, hacen urgente para el país, el realizar cambios profundos en sus condiciones sociales y económicas y en sus instituciones.
¿Debemos festejar? ¿Debemos conmemorar? ¿Ambas? ¿Ninguna? Yo creo que tenemos muy poco que festejar; sin embargo, no debiéramos desaprovechar la oportunidad y que estas fechas pasen desapercibidas. Debemos conmemorar como sociedad y como país, es decir, recordar lo que pasó, analizar las condiciones prevalecientes que dieron origen a movimientos tan significativos, determinar los logros obtenidos, estudiar las desviaciones y plantear con claridad los pendientes, para que a partir de ellos se pueda hacer un gran acuerdo nacional para definir el rumbo futuro que queremos la mayoría de los ciudadanos y definir acciones concretas en el ámbito económico, social y político, congruentes con ese rumbo.
El Presidente hizo sus propósitos desde el final de su último informe, en que propuso una compleja agenda de 10 puntos (combate a la pobreza, cobertura universal de salud, educación de calidad y lucha frontal contra el crimen, reformas de finanzas públicas, de telecomunicaciones, del sector energético, del sector laboral, la reforma política y electoral y la simplificación de trámites), pero al igual que la mayoría de la gente, nada hace para que se cumplan pues ya pasaron cuatro meses y pareciera que los dejó para que los resuelva el destino o la virgencita. ¿Combate a la pobreza? ¿Con más impuestos y mayores precios? Y lo único que ha puesto a discusión es la reelección de legisladores, delegados y presidentes municipales, pensando que la gente está sumamente preocupada por ese tema. ¿Qué les parece?
Hagamos los ciudadanos nuestro propósito de interesarnos más por los problemas del país, pero actuemos en consecuencia, si no, nos merecemos lo que tenemos.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
ESTAMOS COMO ESTAMOS PORQUE SOMOS COMO SOMOS
El País retrocediendo,
Tal vez somos de los peores,
Muy mal lo estamos haciendo,
Dice El Nobel sin rubores,
Todos estamos perdiendo,
Hay muy pocos ganadores.
Llevamos ya mucho tiempo de escuchar voces responsables preocupadas por la falta de respuesta del gobierno a la situación crítica que estamos viviendo en el país. Las pocas medidas que se adoptan van en sentido contrario al esperado, pues en lugar de propiciar desarrollo, generar empleos, atacar la pobreza y la desigualdad, nos mantienen en el estancamiento y enriquecen a los más ricos.
Los indicadores del Banco Mundial, de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), de la OCDE (Organización Para La Cooperación y el Desarrollo Económico) y hasta del INEGI (Instituto de Estadística, Geografía e Informática), dejan ver con claridad cómo crece el desempleo y la desigualdad, cómo perdemos posición en educación, capacitación y competitividad, cómo hemos perdido el liderazgo en América latina, donde hoy ocupamos uno de los últimos lugares en desempeño, mientras que los grupos privilegiados, muchos de los cuales son propietarios de oligopolios (mercado con pocos vendedores), siguen enriqueciéndose cada día más e influyen cada vez con más claridad y cinismo en la fijación de las políticas públicas en complicidad con una clase política que los representa más a ellos que a la gente.
El malestar social es evidente, aunque los que tienen el poder prefieren ignorarlo y minimizarlo. El Dr. José Narro, Rector de la UNAM y muchos otros personajes de la vida académica, han insistido en el peligro de un estallido social, por falta de respuestas y ahora, para completar el cuadro, el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, confirma que el desempeño que el gobierno de México ha tenido para enfrentar la crisis ha sido uno de los peores en el mundo y agrega: i) Los índices del crecimiento en México han sido muy débiles y preocupa la combinación de una recuperación muy débil en Estados Unidos y una política fiscal en México que no estimula a la economía y al no estimular el desarrollo y el mercado interno, el país está condenado a la ruina; ii) A los países que les ha ido mejor son aquellos que tuvieron la reacción gubernamental más fuerte y rápida posible; iii) La ausencia de diversificación económica de México que mantiene una concentración obtusa, interesada y unilateral con Estados Unidos y que ha resultado ampliamente redituable para unos cuantos, ha sido particularmente catastrófica para México; iv) Otros países latinoamericanos, sobre todo del Cono Sur, han fortalecido sus relaciones comerciales con Asia y Europa y tienen mucho mejor desempeño que México (les ayuda la recuperación de Asia).
Nuestra clase política en lugar de ponerse las pilas, descalifica vergonzosamente estas observaciones como si vinieran de un ignorante, solicitándole que estudie nuestro país antes de hacer declaraciones.
Mientras Obama está incrementando el déficit tratando de alcanzar la recuperación de EEUU, nosotros seguimos estancados y Cartens orgulloso señala, en el extranjero, que nuestra deuda pública descenderá en un lustro cerca de 5 por ciento como proporción del PIB y el Subsecretario Werner insiste en que las calificaciones de riesgo de las finanzas son sólidas. ¿Cuál será la prioridad?
Para premiar a los funcionarios involucrados en este desastre, Calderón propone a Cartens para sustituir a Guillermo Ortiz como Gobernador del Banco de México y envía de SEDESOL a Ernesto Cordero para hacerse cargo de Hacienda. ¿Entendió?
La gente que algo tiene, se prepara para las posadas. ¡Viva México!
Tal vez somos de los peores,
Muy mal lo estamos haciendo,
Dice El Nobel sin rubores,
Todos estamos perdiendo,
Hay muy pocos ganadores.
Llevamos ya mucho tiempo de escuchar voces responsables preocupadas por la falta de respuesta del gobierno a la situación crítica que estamos viviendo en el país. Las pocas medidas que se adoptan van en sentido contrario al esperado, pues en lugar de propiciar desarrollo, generar empleos, atacar la pobreza y la desigualdad, nos mantienen en el estancamiento y enriquecen a los más ricos.
Los indicadores del Banco Mundial, de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), de la OCDE (Organización Para La Cooperación y el Desarrollo Económico) y hasta del INEGI (Instituto de Estadística, Geografía e Informática), dejan ver con claridad cómo crece el desempleo y la desigualdad, cómo perdemos posición en educación, capacitación y competitividad, cómo hemos perdido el liderazgo en América latina, donde hoy ocupamos uno de los últimos lugares en desempeño, mientras que los grupos privilegiados, muchos de los cuales son propietarios de oligopolios (mercado con pocos vendedores), siguen enriqueciéndose cada día más e influyen cada vez con más claridad y cinismo en la fijación de las políticas públicas en complicidad con una clase política que los representa más a ellos que a la gente.
El malestar social es evidente, aunque los que tienen el poder prefieren ignorarlo y minimizarlo. El Dr. José Narro, Rector de la UNAM y muchos otros personajes de la vida académica, han insistido en el peligro de un estallido social, por falta de respuestas y ahora, para completar el cuadro, el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, confirma que el desempeño que el gobierno de México ha tenido para enfrentar la crisis ha sido uno de los peores en el mundo y agrega: i) Los índices del crecimiento en México han sido muy débiles y preocupa la combinación de una recuperación muy débil en Estados Unidos y una política fiscal en México que no estimula a la economía y al no estimular el desarrollo y el mercado interno, el país está condenado a la ruina; ii) A los países que les ha ido mejor son aquellos que tuvieron la reacción gubernamental más fuerte y rápida posible; iii) La ausencia de diversificación económica de México que mantiene una concentración obtusa, interesada y unilateral con Estados Unidos y que ha resultado ampliamente redituable para unos cuantos, ha sido particularmente catastrófica para México; iv) Otros países latinoamericanos, sobre todo del Cono Sur, han fortalecido sus relaciones comerciales con Asia y Europa y tienen mucho mejor desempeño que México (les ayuda la recuperación de Asia).
Nuestra clase política en lugar de ponerse las pilas, descalifica vergonzosamente estas observaciones como si vinieran de un ignorante, solicitándole que estudie nuestro país antes de hacer declaraciones.
Mientras Obama está incrementando el déficit tratando de alcanzar la recuperación de EEUU, nosotros seguimos estancados y Cartens orgulloso señala, en el extranjero, que nuestra deuda pública descenderá en un lustro cerca de 5 por ciento como proporción del PIB y el Subsecretario Werner insiste en que las calificaciones de riesgo de las finanzas son sólidas. ¿Cuál será la prioridad?
Para premiar a los funcionarios involucrados en este desastre, Calderón propone a Cartens para sustituir a Guillermo Ortiz como Gobernador del Banco de México y envía de SEDESOL a Ernesto Cordero para hacerse cargo de Hacienda. ¿Entendió?
La gente que algo tiene, se prepara para las posadas. ¡Viva México!
jueves, 26 de noviembre de 2009
¿COMO FESTEJAR?
Ya se acerca el Centenario,
De nuestra Revolución,
También el bicentenario,
De España separación,
Bien para el aniversario,
Refundar nuestra nación.
Hace una semana fue 20 de Noviembre, por lo que ya estamos a menos de un año de la conmemoración del 100 aniversario de la Revolución Mexicana y del 200 aniversario del inicio de la lucha por la independencia de México. Uso el verbo conmemorar para recordar y no el de festejar, pues tenemos poco que festejar, ya que estamos muy lejos de haber logrado las reivindicaciones sociales por las que se luchó.
Hace 200 años el territorio de la Nueva España era una Colonia, sin autonomía, en la que los nacidos en España gozaban de grandes privilegios y ocupaban todos los puestos importantes, mientras que la gran mayoría de la población vivía en la pobreza. Unas cuantas familias concentraban la riqueza y todo lo que se producía en la actividad minera se enviaba para España, sin producir beneficio local. El grito de independencia inicial no fue para independizarse de España, sino para que los criollos tuvieran los mismos privilegios que los nacidos allá, pero la lucha se fue transformando durante los once años que duró, para buscar independencia y menos desigualdad.
Hace 100 años ya no éramos una colonia, pero las empresas europeas y americanas nos trataban como tal y nos saqueaban el petróleo y otras riquezas, ya que el gobierno les otorgaba grandes privilegios y nos imponían sus condiciones, mientras que la gran mayoría de la población vivía en la pobreza. Casi la totalidad de la tierra productiva estaba concentrada en muy pocas manos (1% de la población). El gobierno privilegiaba los intereses de grandes empresas concentradoras (principalmente extranjeras), desoyendo las protestas de grupos inconformes, reprimiendo con violencia a los opositores e imponiendo castigos ejemplares a líderes rebeldes.
En la actualidad las cosas siguen muy parecidas. Somos dependientes de las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y en lo económico de los Estados Unidos. Un pequeño grupo de empresarios y políticos se han apoderado del país y mantienen grandes y crecientes privilegios. Exportamos petróleo crudo y materias primas e importamos gasolinas, petrolíferos, petroquímicos, bienes de capital y alimentos, en beneficio de los países a los que se los compramos, generando más pobreza y desempleo en nuestro país. Se privilegian los intereses de grupo (muchos de ellos extranjeros) sobre los nacionales y pareciera que no se escuchan las crecientes manifestaciones de protesta e inconformidad.
La semana pasada hablé sobre la Refundación de la República propuesta por el Rector de la UNAM y hoy insisto en su planteamiento. Es imperativo transformar al país para hacerlo más democrático y menos elitista, con oportunidades para todos y no con privilegios para unos cuantos. Crear mexicanos educados y competitivos y no ciudadanos conformistas y manipulables. Hay que escuchar las voces de protesta e inconformidad y actuar en consecuencia, antes de que se pueda volver incontrolable el malestar de las mayorías inconformes. La mejor forma de festejar estos aniversarios sería a través de un nuevo pacto social nacional, con amplia participación de los grupos marginados, para implantarlo en una forma democrática, ordenada y en paz.
De nuestra Revolución,
También el bicentenario,
De España separación,
Bien para el aniversario,
Refundar nuestra nación.
Hace una semana fue 20 de Noviembre, por lo que ya estamos a menos de un año de la conmemoración del 100 aniversario de la Revolución Mexicana y del 200 aniversario del inicio de la lucha por la independencia de México. Uso el verbo conmemorar para recordar y no el de festejar, pues tenemos poco que festejar, ya que estamos muy lejos de haber logrado las reivindicaciones sociales por las que se luchó.
Hace 200 años el territorio de la Nueva España era una Colonia, sin autonomía, en la que los nacidos en España gozaban de grandes privilegios y ocupaban todos los puestos importantes, mientras que la gran mayoría de la población vivía en la pobreza. Unas cuantas familias concentraban la riqueza y todo lo que se producía en la actividad minera se enviaba para España, sin producir beneficio local. El grito de independencia inicial no fue para independizarse de España, sino para que los criollos tuvieran los mismos privilegios que los nacidos allá, pero la lucha se fue transformando durante los once años que duró, para buscar independencia y menos desigualdad.
Hace 100 años ya no éramos una colonia, pero las empresas europeas y americanas nos trataban como tal y nos saqueaban el petróleo y otras riquezas, ya que el gobierno les otorgaba grandes privilegios y nos imponían sus condiciones, mientras que la gran mayoría de la población vivía en la pobreza. Casi la totalidad de la tierra productiva estaba concentrada en muy pocas manos (1% de la población). El gobierno privilegiaba los intereses de grandes empresas concentradoras (principalmente extranjeras), desoyendo las protestas de grupos inconformes, reprimiendo con violencia a los opositores e imponiendo castigos ejemplares a líderes rebeldes.
En la actualidad las cosas siguen muy parecidas. Somos dependientes de las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y en lo económico de los Estados Unidos. Un pequeño grupo de empresarios y políticos se han apoderado del país y mantienen grandes y crecientes privilegios. Exportamos petróleo crudo y materias primas e importamos gasolinas, petrolíferos, petroquímicos, bienes de capital y alimentos, en beneficio de los países a los que se los compramos, generando más pobreza y desempleo en nuestro país. Se privilegian los intereses de grupo (muchos de ellos extranjeros) sobre los nacionales y pareciera que no se escuchan las crecientes manifestaciones de protesta e inconformidad.
La semana pasada hablé sobre la Refundación de la República propuesta por el Rector de la UNAM y hoy insisto en su planteamiento. Es imperativo transformar al país para hacerlo más democrático y menos elitista, con oportunidades para todos y no con privilegios para unos cuantos. Crear mexicanos educados y competitivos y no ciudadanos conformistas y manipulables. Hay que escuchar las voces de protesta e inconformidad y actuar en consecuencia, antes de que se pueda volver incontrolable el malestar de las mayorías inconformes. La mejor forma de festejar estos aniversarios sería a través de un nuevo pacto social nacional, con amplia participación de los grupos marginados, para implantarlo en una forma democrática, ordenada y en paz.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Refundación de la República
Peligro crisis social,
Lo ha reiterado el Rector,
Muchas cosas las ve mal,
Y aún podrán estar peor,
Para él lo fundamental,
Reformas al por mayor.
El Rector de la UNAM, Dr. José Narro, es uno de los más severos críticos de la situación actual del país, pero a su vez ha presentado una serie de propuestas que merecieran más atención por parte de la sociedad y de la clase política.
El ha advertido sobre el riesgo potencial de que en México se viva una crisis social, al ver que 7.5 millones de jóvenes no estudian ni trabajan y carecen de toda posibilidad de hacerlo, al ver la enorme disparidad de posibilidades de ir a una universidad, al ver que 6 millones de mexicanos no saben ni leer ni escribir, al oír al Presidente que en los 2 últimos años se incrementó en 5 millones la cantidad de pobres extremos para llegar a 20 millones y que 1 de cada 2 habitantes vive en condiciones de pobreza, al ver que los salarios de los que trabajan son cada vez más bajos, al ver que aumentan los contrastes entre los que más y menos tienen, que persisten mecanismos de exclusión que afecta a grupos indígenas y a mujeres, que se incrementa el desempleo, etc.
Con estas bases, el miércoles 4 de los corrientes, en el foro organizado por el Colegio de Economistas “Hacia un pacto nacional para la reforma económica”, el Dr. Narro se sumó a la creciente exigencia de la opinión pública que al considerar que nuestro modelo de organización nacional no nos sirve ni para vernos hacia afuera, ni para resolver los problemas hacia adentro, se requiere una “Refundación de la República”, por lo que es urgente impulsar verdaderas reformas: fiscal, económica, política, social, finanzas públicas y reforma del estado de derecho, a partir de intereses nacionales.
Criticó asimismo la falta de visión para invertir más en la educación superior, investigación, desarrollo científico y humanístico. Sin ciencia propia, sin un sistema de educación superior vigoroso y de calidad, estamos condenados a la maquila y a la medianía en el desarrollo. En EEUU 8 de cada 10 jóvenes pueden ir a la universidad, en Argentina 2 de cada 3, en Uruguay 6 de cada 10, en Chile 1 de cada 2 y en México sólo 1 de cada 4, por eso en sus recientes encuentros con legisladores, el Rector les propuso que se defina al período 2010-2019 como la década de la recuperación de la cobertura estudiantil, para incrementarla del 27% al 50% ($6,000 MMPP/año).
La UNAM es reconocida en el lugar 44, de 17,000 instituciones de educación superior evaluadas a nivel internacional (la mejor de Latinoamérica) y el 23 de octubre pasado en Oviedo, España, recibió adicionalmente el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, mientras tanto, aquí recibe, al igual que el resto de la educación pública superior el desdén gubernamental y le regatean el presupuesto.
El cambio en la pirámide poblacional, menos niños y ancianos y más personas en edad productiva exigirá empleos, educación media y superior y servicios. Este bono demográfico es una ventana de oportunidad transitoria. El eficaz aprovechamiento de este bono podría contribuir al círculo virtuoso de más empleo, más ahorro, más inversión. La función de las universidades no es generar empleos sino competencias, habilidades y valores. Funcionarios y legisladores del PAN insisten en que hay mucha tela de donde cortar para reducir el presupuesto a la educación pública superior.
Ya desperdiciamos el bono democrático de la alternancia en la Presidencia de la República, ya desperdiciamos los excedentes petroleros que difícilmente volveremos a tener y ahora corremos el riesgo de desperdiciar el bono demográfico al dejar sin oportunidades de estudio y trabajo a gran parte de la población en edad productiva.
Lo ha reiterado el Rector,
Muchas cosas las ve mal,
Y aún podrán estar peor,
Para él lo fundamental,
Reformas al por mayor.
El Rector de la UNAM, Dr. José Narro, es uno de los más severos críticos de la situación actual del país, pero a su vez ha presentado una serie de propuestas que merecieran más atención por parte de la sociedad y de la clase política.
El ha advertido sobre el riesgo potencial de que en México se viva una crisis social, al ver que 7.5 millones de jóvenes no estudian ni trabajan y carecen de toda posibilidad de hacerlo, al ver la enorme disparidad de posibilidades de ir a una universidad, al ver que 6 millones de mexicanos no saben ni leer ni escribir, al oír al Presidente que en los 2 últimos años se incrementó en 5 millones la cantidad de pobres extremos para llegar a 20 millones y que 1 de cada 2 habitantes vive en condiciones de pobreza, al ver que los salarios de los que trabajan son cada vez más bajos, al ver que aumentan los contrastes entre los que más y menos tienen, que persisten mecanismos de exclusión que afecta a grupos indígenas y a mujeres, que se incrementa el desempleo, etc.
Con estas bases, el miércoles 4 de los corrientes, en el foro organizado por el Colegio de Economistas “Hacia un pacto nacional para la reforma económica”, el Dr. Narro se sumó a la creciente exigencia de la opinión pública que al considerar que nuestro modelo de organización nacional no nos sirve ni para vernos hacia afuera, ni para resolver los problemas hacia adentro, se requiere una “Refundación de la República”, por lo que es urgente impulsar verdaderas reformas: fiscal, económica, política, social, finanzas públicas y reforma del estado de derecho, a partir de intereses nacionales.
Criticó asimismo la falta de visión para invertir más en la educación superior, investigación, desarrollo científico y humanístico. Sin ciencia propia, sin un sistema de educación superior vigoroso y de calidad, estamos condenados a la maquila y a la medianía en el desarrollo. En EEUU 8 de cada 10 jóvenes pueden ir a la universidad, en Argentina 2 de cada 3, en Uruguay 6 de cada 10, en Chile 1 de cada 2 y en México sólo 1 de cada 4, por eso en sus recientes encuentros con legisladores, el Rector les propuso que se defina al período 2010-2019 como la década de la recuperación de la cobertura estudiantil, para incrementarla del 27% al 50% ($6,000 MMPP/año).
La UNAM es reconocida en el lugar 44, de 17,000 instituciones de educación superior evaluadas a nivel internacional (la mejor de Latinoamérica) y el 23 de octubre pasado en Oviedo, España, recibió adicionalmente el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, mientras tanto, aquí recibe, al igual que el resto de la educación pública superior el desdén gubernamental y le regatean el presupuesto.
El cambio en la pirámide poblacional, menos niños y ancianos y más personas en edad productiva exigirá empleos, educación media y superior y servicios. Este bono demográfico es una ventana de oportunidad transitoria. El eficaz aprovechamiento de este bono podría contribuir al círculo virtuoso de más empleo, más ahorro, más inversión. La función de las universidades no es generar empleos sino competencias, habilidades y valores. Funcionarios y legisladores del PAN insisten en que hay mucha tela de donde cortar para reducir el presupuesto a la educación pública superior.
Ya desperdiciamos el bono democrático de la alternancia en la Presidencia de la República, ya desperdiciamos los excedentes petroleros que difícilmente volveremos a tener y ahora corremos el riesgo de desperdiciar el bono demográfico al dejar sin oportunidades de estudio y trabajo a gran parte de la población en edad productiva.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Cuidadanos dormidos
Gracias al “libre mercado”,
Beneficios de a montón,
A un grupo privilegiado,
Ya es grave la situación,
Mientras el pueblo amolado,
Sólo ve televisión.
La crisis mundial lleva ya dos años creando desempleo, hambre y desnutrición en el mundo y aunque parecen claros sus orígenes y los hechos que la desencadenaron, la clase política y los grupos de poder, parecen querer ignorar esta grave situación.
Beneficios de a montón,
A un grupo privilegiado,
Ya es grave la situación,
Mientras el pueblo amolado,
Sólo ve televisión.
La crisis mundial lleva ya dos años creando desempleo, hambre y desnutrición en el mundo y aunque parecen claros sus orígenes y los hechos que la desencadenaron, la clase política y los grupos de poder, parecen querer ignorar esta grave situación.
El seguir creyendo en los liberales, que insisten en que dar plena libertad a los capitales financieros y dejar que los mercados sean los únicos reguladores de las relaciones económicas y sociales, provocará una inmensa acumulación de beneficios para unos pocos, pero después vendrá la derrama sobre el resto de la sociedad y eso, es lo que nos ha llevado a una desigualdad creciente.
Los partidarios del mercado piensan que el Estado debe limitarse a dejar que los individuos actúen sin trabas, olvidando que entre ellos hay una gran desigualdad de capacidades, de medios y de oportunidades. Niegan y entorpecen cualquier intervención pública para ordenar la economía y para promover los equilibrios fiscales y la solidaridad social y por tanto desacreditan el ejercicio de la política.
La política debiera representar, en una verdadera democracia, la participación de los ciudadanos a la hora de organizar su convivencia y su futuro. Palabras como diálogo, compromiso, honestidad, conciencia, entrega, legalidad, bien público, debieran ser parte de la verdadera política y no confundirse, como es en la actualidad, con corrupción, paraíso fiscal, lavado de dinero, soborno, opacidad, tráfico de influencias, impunidad, escándalo, sectarismo y la humillación cómplice ante los poderes fácticos.
Cada día estoy más convencido de que para salir de esta crisis es imprescindible reivindicar la importancia de la política, la educación y la cultura y luchar contra todas las manifestaciones de la desigualdad. Pero ¿cómo?
Es urgente una verdadera reforma fiscal que garantice la equidad, la solidaridad fiscal, sin paraísos ni privilegios y la mayor contribución de los que más tienen, para que el Estado pueda cumplir sus obligaciones sociales e impulsar la economía.
Los valores culturales (anti valores) promovidos por el actual modelo global y marcados por la soledad, el individualismo egoísta, la degradación mercantil de los conceptos de felicidad y de éxito, el consumo irresponsable, la pérdida del sentido humano de la compasión y el descrédito de las ilusiones y las responsabilidades colectivas, deben tener como respuesta política la inversión en educación, investigación, capacitación laboral y promoción de actividades culturales, incluyendo la solidaridad, como muestra de la dignidad cívica de los sentimientos humanos.
Pero mientras la clase en el poder sigue hundiendo a México en la más deplorable y extrema pobreza y sigue entregando todas nuestras riquezas a extranjeros, la mayoría de la población está apática viendo el futbol y las telenovelas.
Los ciudadanos si nos organizamos podríamos tener un gran poder. Hay que apagar la televisión hasta que digan la verdad y mejoren la programación, hay que dejar de consumir en cadenas de autoservicio extranjeras, hay que exigir a los diputados que nos correspondan que voten de acuerdo a nuestro sentir, hay que manifestarnos en contra de los privilegios, pero no sólo de los sindicatos, sino de los grandes empresarios, de los funcionarios públicos de alto nivel, de los banqueros, de las televisoras, de los dueños de la telefonía, etc.
El mal que existe en el mundo y principalmente en nuestro país es la ignorancia, los ciudadanos unidos debemos luchar por los auténticos valores.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)